El 76% de los profesionales médicos cree que debería legalizarse el aborto

Generalistas, ginecólogos y obstetras de hospitales del Neuquén afirman que esto disminuiría las muertes maternas. Además, el 92% asegura que la mujer que decide interrumpir un embarzo no debería ir presa.

Neuquén > Ocho de cada diez profesionales médicos de la provincia se muestran en línea con la despenalización del aborto, un tema que recorre desde hace un tiempo por los pasillos de los principales hospitales neuquinos. Consideran que una ley de estas características contribuiría a disminuir las muertes maternas y que en un futuro el hospital público debería garantizarlo.

Así se desprende de una encuesta realizada a más de 200 ginecólogos/as-obstetras y generalistas de establecimientos hospitalarios de las seis zonas sanitarias, trabajo que fue pionero a nivel nacional. Del estudio también participó el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable del Ministerio de Salud de la Nación.

Entre los resultados más relevantes, también sobresale que el 92% se mostró en desacuerdo ante la consulta de si una mujer que se realizó un aborto debe ir presa, mientras que el 60% opinó lo mismo en relación al médico que lleva adelante la interrupción del embarazo. En tanto, un 24% se ubicó en la vereda de enfrente y contestó que el profesional que ayuda a abortar debería ser penado, entendiendo que quien lo hace busca meramente un fin económico.

Los datos -que pueden encontrarse en http://www.hypermedios.com/aborto/index.php- no son menores teniendo en cuenta que el aborto es la segunda causa de egresos en pacientes por causas obstétricas en la provincia, una tendencia que se mantiene en el mismo nivel durante los últimos años.

“Son indicadores que nos muestran que la mayoría de los médicos está de acuerdo con despenalizar el aborto y que en definitiva la decisión final de interrumpir una gestación es de la mujer”, expresó Mónica Oppezzi, referente del programa Salud Sexual y Reproductiva y a cargo de la investigación, quien agregó que “los resultados fueron positivos por la participación, pero también porque nos muestran que el tema merece una profundización y que es necesario instalarlo en la agenda política”.

Para Oppezzi, además, las conclusiones son a futuro un insumo para los legisladores de cara a trabajar en una ley nacional. Pero en lo inmediato, lo primordial será abordar la problemática con equipos interdisciplinarios en cada uno de los hospitales cabeceras del interior y en los tres de la capital.

Mencionó que en Neuquén no hay denuncias de mujeres ni de profesionales y aclaró que del trabajo se desprendió que existe un uso extendido del Oxaprost -medicamento (antiinflamatorio) que si bien tiene otra utilidad es ampliamente usado en todo el país para producir una interrupción voluntaria del embarazo-, un dato que llamó la atención y que preocupa a las autoridades.

El difícil cambio
La referente de Salud Sexual y Reproductiva de la subsecretaría mencionó que de los egresos de mujeres por causas obstétricas, el aborto ocupa el segundo lugar (el primero es partos) y que en los tres últimos años han fluctuado entre 850 y 930 casos anuales, estimativamente. Aclaró que los establecimientos hospitalarios reciben pacientes por abortos todos los días, pero que dado a que no hay denuncias no se puede establecer si éstos fueron provocados.

Destacó que la provincia es la primera del país que hace una encuesta en todo un sistema de Salud, dado que antes se había hecho sólo en el servicio de Ginecología de un hospital. E hizo saber que la penalización del aborto no evita que los haya. Sin embargo, dijo que se debe avanzar en despenalizaciones progresivas -el anteproyecto más avanzado en Argentina es el que plantea una despenalización hasta el primer trimestre, por forma medicantosa u otra técnica-.

“Las expresiones de los profesionales nos hablan de una provincia donde hay un avance en este tipo de posturas y posicionamientos políticos, lo que no significa que si se despenaliza se hagan fácilmente abortos en los hospitales públicos. Una cosa es lo que la gente piensa y otra es lo que ocurre cuando se enfrenta a la realidad”, subrayó y puso como ejemplo a España, donde se despenalizó y la accesibilidad en los hospitales públicos todavía es dificultosa. Expresó que en este punto intervienen cuestiones valorativas, ciertos miedos y también cuestiones ideológicas.

“Una ley no cambia la cabeza de la gente de la noche a la mañana pero sí abre un nuevo camino, sí instala el tema en otro lugar, sí saca miedos", indicó, para luego concluir que "acá no hablamos de estimaciones o interpretaciones, es lo que la gente piensa”.

El trabajo marca un precedente en la provincia pero a la vez es un espejo a nivel nacional. Ahora será el turno de profundizar la iniciativa y acordar pautas de abordaje con quienes participaron de la investigación para estar preparados por si en el corto, mediano o largo plazo se sanciona una ley que avale el aborto legal.

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